miércoles 11 de noviembre de 2009

Álter ego

No conoce él el por qué de tantas cosas, como muchos, pero no reniega de alimentar a su curiosidad, como pocos. El es muy distinto, muy autocrítico, muy perfeccionista, muy huraño, muy ácido, muy ausente y distante, muy renuente, muy estúpido, muy solitario, pero ante todo muy auténtico.

En sus bolsillos guarda infinidad de chunches, cableados monocromáticos, soluciones bacterianas, dispositivos raros, facturas, constancias, notables notas y apuntes breves. Gusta de soliloquios y soledades, solsticios y eclipses, cuarzos, obsidianas, cristales y flores, tangos, dulces, llanto, gente, poesía… en cada cosa encuentra algún motivo de inspiración, por más vano que parezca.

Hubo un tiempo en que vedó el confluir de sensaciones en su persona, ahogándose en tormentas mentales y una que otra psicosis, de las cuales ahora la solitud es mordaz secuela, pero ha aprendido a sobrellevarla con cafeína y celuloide. Alguna vez creyó descubrir en el brillo de alguna pupila la respuesta a sus más arraigados enigmas, y sus ventrículos avivaron, pero resultaron ser pozos de frío y abandono. Alguna vez voló más allá de sus propios límites, pero impactó a tierra a fuerza de las circunstancias, bajo el propio lastre de sus excusas y culpas.

Bajo su sonrisa se esconden los más profundos abismos, los más gélidos inviernos, los más cálidos infiernos, preguntas sin respuestas, bizarras melancolías, alegrías bastardas, pulsiones obscuras, sensaciones luminosas, mentiras iridiscentes, verdades carnavalescas, abrazos sin brazos, besos sin boca, miradas sin ojos, alas sin plumas… tiene tanto y le falta, sabe pero ignora, crea y destruye, pervive... muere un poco cada día.




Imagen tomada de aquí.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Escribes muy bien!
Abel Maim de Argentina! futuro escritor! pasa por www.abelmaim.blogspot.com

Peter dijo...

Gracias por la visita, Abel. Me alegra mucho que en un futuro optes por seguir el camino de la Literatura... ánimo. =)